Arrivée
La paloma de las alas quebradas
En un árbol de piel marchita
junto al estanque de agua oxidada
espera eterna el correr del viento.
Una pordiosera de todas partes
que por migajas de pan (cuerpo de Cristo)
cae sobre la tierra
para las hambres fertilizar.
Evangelios lanzados al tiempo
como vendas anacrónicas de un dios
(que descansa en Paz abriendo las fauces
- comer, tragar, defecar-
a todo cuerpo
inerte
que a Su templo quisiera entrar).
Abro cavidades imbunchadas y
despierto piedras en el mar
por falacias
ahogados,
e indecisos de escapar.
Salto
sobre ese blasón
a que brar de un golpe su trinar
de perdidas esperanzas
oriundas, sin pensar,
sin pensar,
sin
pensar.
El Gran Libro .
Nº de Inscripción: 14.015. Santiago de Chile
Todos los derehos reservados.
Se prohibe su reproducción.

