jueves, octubre 07, 2004

Chuchezuma

Maldita sombra de belleza perentoria
Enlutada de carne moribunda y agria
En un estado de pureza profanada
Llamas al acto mismo de los deseos

Virgen sediciosa en mi alma acorralada
Destiérrame al cosmos de tu sexo eterno
Purga con tu cuerpo mi mal enraizado
De besos hoscos, tu fuego purificados.

Esgrime con tus senos en mis manos
Ese cáliz de piel acongojada y fatua
Y bebe de mis venas el pecado eterno
De caer por ti, a tus pies, envenenado.

La mayéutica precaria mis dedos sacros
Sacará de tus entrañas al hijo inerte,
Morderás mis labios saturados de asco
Y de placer milenario e irrealizable.

¿Gritas? ¿lloras? Gime
mujer pura y puta:
acércate a beber un rato,
que nada nos quedará mañana.


viernes, junio 04, 2004

Soy un Gran Dios

Mi poesía es un estornudo
una tos convulsiva,
un efecto viral.
Enfermo, como contagiado
por esa ominosa bacteria
que por mundo
usan denominar.

Mi poesía es el aliento
recuperado después de correr
tras mi propia vida
escapando de la alteridad.

Mi poesía es un poco nada,
una luz supeditada
casi fúnebre, fatal
desparramada por ningún lado
perdida, oculta, innatural.

¡Qué digo poesía!
si ni siquiera aprendo a hablar,
sesgado todo pensamiento
de vida, muerte o libertad.

Mas escribo,
sin versos, sin palabras,
sino con palomas en el mar,
con eructos de ballenas
con las carnes de animal.

No Canto, Grito:
aterrado y fortuito.
No loo, demuelo:
¡basta de damas en el altar!
que encontraré la forma,
la menos pura,
la más trascendental:
en la cera que forma mi rostro,
en la tierra a la que iré a parar.

No pido silencio,
exijo causalidad.
No caigo a la nada,
porque la nada soy yo.

Soy el Alfa y el Omega
el meridiano a navegar:
el punto cúlmine de mí mismo,
de la existencia y la sonoridad.

Soy el ecuador de mis descansos,
de mis días y mi tronar,
de la oscura solapa que dice:
escribir y fornicar.

¿Qué más? Casi todo.
Aún quedan banderas que quemar.
Mientras veamos espejos,
mientras muramos de sed,
mientras creamos que sí,
o que no,
quedará algo por deshacer.

Perdonemos al universo,
que no sabe lo que hace,
destrocemos la mejilla
al cobarde que trató de huir.
Colguemos en un eterno árbol
al señor que se pensó capaz,
oriundo, innato y potencial.

Todos somos el esquema
que nos dispusimos dibujar,
nada somos más que un cuerpo,
un par de vellos en el pubis
y un morir (sin resucitar).

Descansemos, ahora,
cuando nos espera el tren.
Cuando las mariposas son capullo
y el manantial, de hiel.
Arrodíllate ante tu imagen,
para orar ante el altar,
que paciente aguarda el día
que te decidas, al fin, matar.

Eso soy, eso seré, y nunca fui.
Contradictorio por herencia,
ruptural por tradición:
Broche de oro y de papel,
la guinda de la torta agria
que me tocó esta vez crear.

lunes, mayo 31, 2004

Arrivée

La paloma de las alas quebradas
En un árbol de piel marchita
junto al estanque de agua oxidada
espera eterna el correr del viento.
Una pordiosera de todas partes
que por migajas de pan (cuerpo de Cristo)
cae sobre la tierra
para las hambres fertilizar.

Evangelios lanzados al tiempo
como vendas anacrónicas de un dios
(que descansa en Paz abriendo las fauces
- comer, tragar, defecar-
a todo cuerpo
inerte
que a Su templo quisiera entrar).

Abro cavidades imbunchadas y
despierto piedras en el mar
por falacias
ahogados,
e indecisos de escapar.

Salto
sobre ese blasón
a que brar de un golpe su trinar
de perdidas esperanzas
oriundas, sin pensar,
sin pensar,
sin
pensar.

martes, mayo 04, 2004

Cuando las luces de la noche dan la libertad.

Cuando las luces de la noche invaden los más lóbregos e impíos rincones de la ciudad, y las almas nocturnas vagamos en pena por las calles inmundas, mis pisadas aparecen por entre la oscuridad, como cansadas, casi colmadas de tantas voces y risas cínicas que pronuncian mi nombre, me llaman y gritan porque no los oigo, como un intento de no caer en sus profanas redes de sufrimiento.
Lo extraño es que ni ellos mismos notan ese sufrimiento. No reconocen que eso que llaman vida los carcome, frustrando los sueños que desgastan a cada segundo; no reconocen que su sometimiento al mundo los obliga, los maneja, les indica el camino que los priva de su autonomía y libertad. Se desgarran diariamente la conciencia preguntándose si cada uno de sus pasos los conduce a la verdad. Esa verdad que tanto anhelan pero que, francamente, ya han perdido hace mucho tiempo, cambiando el objetivo de la vida por lo que la Gran Mano les ordena, les recuerda a cada momento y en cada acto.
Si piensas, la Mano te niega la razón; si lloras, la Mano te castiga por cobarde; pero si sometes, obligas, maltratas y abusas, la Mano finge una caricia y, a su modo, te beneficia. Porque has actuado cual ella: sin misericordia, con rencor y envidia... has actuado como la sociedad lo planeó para ti.
Y yo sigo caminando, con las lágrimas a punto de empaparme. La tristeza me condena a colmenas de ideas quiméricas, utópicas, libertarias.
Y yo sigo pensando, soñando con que ya no estoy más aquí. Que me encuentro lejos, solo, feliz; alcanzando el nirvana diario de sentirse único, amado, íntegro y sobre todo... libre.


PASADO

Los inmensos témpanos del miedo,
Se apoderan y corroen el alma.
La inseguridad de la existencia,
Divide en dos los sentimientos.

Cada suspiro intimida al pensamiento
Y las aulas del amor escupen odio.
Si pensamos tener fe en los otros
El Ojo, despiadado, se exalta, lucha.

Olvidad ahora mismo los temores:
Desafía de una vez al hombro izquierdo.
Pues una sola palabra de bien, verdadera,
Podrá calmar tu alma sucia, sofocada.

Los espectros del pesado, opaco pasado
Sentirán dolor, miseria y soledad,
Porque aunque a gritos pidan ayuda
El amor no los socorrerá jamás.

El vasto imperio de mi alma,
Abrirá las puertas a un “jamás”
Me encontrarás entonces a tu lado
Besando tus ojos, dando Paz.

Besarás así mismo tu mis labios,
Sonriendo, al voltear, hacia atrás.
Esa lágrima derramada en el pasado
Se secó, para no volver jamás.

Postmoderno's

- Me dices la hora?...
- No tengo tiempo...


Post mortis
Postales de París
Postres de pera

Postrado en mi cama
Póstuma vida:
Postulemos a otra
Posterior a esta.

Posta de paleta
Posta rosada y negra
Postiza una muela
Postura erótica, tal vez

Post data: postor,
Post scriptum se
Entrega.


Un último uno.

El uno se sienta en un banco.
El otro canta una canción.
El último escucha al otro.
Los tres en la misma estación.

El otro se mira un zapato.
El uno se mira también.
El último los mira a ambos.
Los tres en el mismo tren.

El uno mira por la ventana.
El otro intenta dormir.
El último saca un librillo.
Ninguno sabe a dónde ir.

El último termina su libro.
El otro se pide un café.
El uno aún mira la ventana.
Ninguno tiene un por qué.

El uno ha perdido a su madre.
El último ha perdido la fe.
El otro no ha perdido nada.
Perdidos todos en el andén.

Uno y otro van hacia el norte.
Último al sur, según noté.
Los tres han contado sus vidas.
Más de ellos que de mi sé.



miércoles, febrero 25, 2004

Optimismo

El reloj parece haberse detenido, olvidado que su constante y lejano sonido adormece casi matando los momentos en que no estoy contigo; el viento deja de acariciarme el pecho, negándose a situar con sus crespos labios ese beso que pretendo en tu boca; el sol, violeta a estas horas, se escapa, dejando entre tinieblas mis suspiros marchitos, quejumbrosos; y las nubes se acorralan a lo lejos para morir sangrantes, dolorosas en el horizonte.
¿Qué hacer, si nada queda sino tiempo para pensar? ¿Qué pensar, si el espacio nada tiene ya de realidad? Nada más.
Pretendo exorcizar mis ojos, mas niéganse furiosos a llorar, y mis uñas que antes no podían más que acariciar, hoy ajan mis carnes agrias y espumosas. Nada logra abreviar mis pesos: cadenas de ira imposibles de quebrar; ni la monserga humillada ante la muerte, exigiéndole ese viaje sideral puede limar el musgo que en mi mente ha de crecer. ¡Basta! Deténganse en el aire, palabras, sin lacerar; obstruyan mis sentidos, para poder calmar este flagelo de crines enlutadas, manchadas más allá del arco iris, sin tesoro alguno que entregar. Como agolpadas en el hilo, en la red arácnida de cristal del cual pende inútil mi existencia, no creo poder cruzar este umbral: mitad dentro del saco, mitad cerca del final.
Olvidad, señores, este obtuso discurso. Fondo o forma, principio o final: qué más dan. Sólo limpien con seda - o con piel de rata, da igual- sus fríos hierros, dispuestos a destripar... ¡Acérquense! Lento, pero sin vacilar. No... enseguida: hay que actuar. Nada puede evitar que piense, alcoholizado, sin pensar nada, en realidad.

¿Qué me quieres decir, humano?


¿Que un hombre sentado
en sus arrabales
no cuestiona su estado
sino sus males?

¿qué la vida no es
sólo un soplido
porque el salario
justifica los medios?

Te creo; y cabizbajo
Asumo las culpas
De todos
por haber nacido

¡No pretendo ser un dios!,
aunque debería. Porque en la
medida que castigo mis manos
obligo a manos ajenas.

Porque si dejo de hurtar
Apelo a la conciencia de otro,
Liberándome de toda culpa
Para que por mi lo haga.

¡No exijo más, pero tampoco menos!
Camino exhausto, infinito
Para ponerme un pan en la boca
¿y qué se logra?...nada.

lo único importante es
que antes del amanecer
todos estaremos
muertos.

¿Crees que me sobra
el tiempo? Pues no.
Falta.
¡Mírate!

Me río de ti
Lector endemoniado
Me burlo de mi
autor profanado

¿Crees que escribo
por amor? Escribo
por necesidad.

Lo único importante es
que antes del atardecer
todos estaremos muertos.

Y así transcurre una vida
dos, tres , ¿cuántas más?
siempre con el mismo final,
sin importar lo que comas.

Hambre, ruido, guerra,
Sol, lluvia igual a tormenta.
Olvidas que estamos parados
Juntos, en el mismo lodo.

Hundiéndonos: seremos iguales,
arañando las carnes, desesperados
por salir del cuerpo oxidado
en que a todos nos han colocado.

¿Queda algo por hacer?
Quizá taparnos las caras.
Sí, ocúltate tras tu mirada
y me esconderé tras de ti.

“Nada queda por hacer”
dijo alguien ya aclarado
que desde el cenit del llanto
no hay paracaídas que salve.

Olvidemos y caminemos
Cada uno por su lado tratando
de encontrar en su camino
la más pequeña de las piedras.

Lo único importante –eso sí- es
que antes del anochecer
todos estaremos
muertos.